Artículo: Los bolsillos donde guardamos nuestros recuerdos

Los bolsillos donde guardamos nuestros recuerdos
Diseñar para mi hija siempre empieza por escucharla.
Con el pequeño retazo de tela estampada Liberty comprada en Kyoto que quedó después de hacer mi vestido, Aura (mi hija) me pidió que le hiciera una falda como la mía. Quería prenses, pero había algo todavía más importante para ella: tenía que tener bolsillos.
Porque a esta edad los bolsillos no son para guardar un celular ni unas llaves.
Son para guardar piedritas que encuentra caminando, una florecita, un papelito, algún pequeño tesoro que recoge durante el viaje y que, por alguna razón, decide que vale la pena llevarse a casa.
Y mientras caminábamos juntas por Estambul, vestidas iguales, pensaba en eso.
En cómo algo tan sencillo como un bolsillo también habla de la edad que tenemos y de la manera en que vamos creciendo.
Hoy sus bolsillos guardan piedras y pequeños recuerdos del camino. Mañana guardarán otras cosas. Cambiará lo que lleva dentro, cambiará su falda, cambiarán sus gustos… y algún día seguramente dejará de pedirme que nos vistamos iguales.
El diseño también es eso: observar cómo vivimos y crear para acompañar esos cambios.
Por ahora, me quedo con esta etapa.
Con sus bolsillos llenos de tesoros, nuestros vestidos de flores y la felicidad de caminar por Estambul vestidas iguales. 🤍
Ojalá algunas prendas pudieran crecer con ellas.
